Calefacción de leña

Desde tiempos pretéritos, el fuego ha sido el medio principal para calentarse. Los pueblos primitivos lo usaban como fuente de energía calorífica desde que se inventó (y para cocinar los alimentos). Su principal inconveniente era hacer hogueras a cielo abierto, pues el calor se perdía.

Con las estructuras de piedra de las casas y después la de arcilla y cemento, las familias consiguieron rentabilizar la calefacción de leña al concentrar la emisión de calor bajo cuatro paredes y un techo. Así, se convirtió en el principal aliado para combatir las inclemencias de los duros inviernos.

Ventajas de la calefacción de leña

Aunque los sistemas de emisión de calor han progresado y se han tecnificado hasta niveles insospechados, optar por un sistema de calefacción de leña sigue teniendo una serie de ventajas que ningún otro tecnicismo ha podido suplir. A saber:

Es una de las opciones más seguras.

ventajas de la calefacción de leñaContrariamente a lo que la gente cree, pocos incendios causa una hoguera bien controlada. Una explosión de gas o un corte inadvertido de electricidad puede tener consecuencias mucho más catastróficas. A recordar: la leña no es un combustible explosivo.

El precio de la instalación es muy competitivo.

En zonas rurales puede salir hasta gratis, y en urbanas, su uso se está extendiendo tanto que hay multitud de empresas que ofrecen instalaciones atractivas para cada bolsillo.

El poder calorífico de la instalación es más alto que el de otras.

En efecto, la costumbre popular de dejar un leño encendido por la noche para que mantenga el calor de toda la casa no es un mito. Mientras que cuando se apaga la calefacción centralizada el calor se desvanece en muy poco tiempo, la calefacción de leña permanece, calienta toda la casa y es un calor con mucho poder de permanencia: las brasas pueden durar horas y de este modo cuando amanece la estancia aún está caliente.

El precio del combustible (la leña) no es tan caro como se piensa.

Efectivamente, pocos van a ir con el hacha o la motosierra al bosque a talar leña. Pero a diferencia de otros combustibles como el gas o recursos como la electricidad, la leña no es cara. Veinte kilos pueden encontrarse por poco más de 15 euros en según qué distribuidores, quienes la venden talada y lista para su uso.

Contribuye a la sostenibilidad y al medio ambiente.

Lo que parece una contradicción, pues se talan árboles para producir leña, resulta en dos ventajas: Por un lado, la tala de árboles es discriminada y con ello se contribuye a la limpieza del monte. Por otro, se evitan incendios al retirar la madera y hierbajos que suponen un peligro de incendio por su alto poder de combustión.

Con todo, se evitan incendios con la consiguiente pérdida de bosques –que tardan décadas en liberarse de la ceniza y florecer de nuevo- y de fauna y flora. Se puede decir que se transforman los residuos en energía para el hombre y su hogar en una perfecta relación I win/you win (yo gano, usted gana).

Es un sistema de calor con un nivel estético y terapéutico inigualable.

Las llamas atraen la atención; el crepitar del fuego seduce los oídos y estar sentado alrededor de una chimenea fortalece los vínculos sociales y familiares, evocando épocas pasadas. Los psicólogos opinan que tiene un poder de atracción y contemplación solo igualado por la televisión; pero infinitamente más saludable. En algunas escuelas se habla ya de “fuegoterapia” cuando se refieren a los efectos beneficiosos que tiene la calefacción de leña para la psique humana. Además, posee un alto grado estético que ningún elemento puede igualar; ya que es un elemento decorativo dinámico y viviente.

Calefacción de leña
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2018-03-12T17:22:41+00:00Calefacción|