El invierno vuelve y ha llegado la hora de decidir qué sistema de calefacción se adecua mejor a nuestras necesidades. De todos los que existen hoy en el mercado, seis (biomasa, bomba de calor, gas natural, gasóleo, radiadores eléctricos y acumuladores de calor) son los más frecuentes. Con ellos coexisten otros, como las calderas mixtas de carbón y leña. Repasemos aquí todos ellos para que elijas tu sistema de calefacción económico.

calefaccion economica

Sistemas de calefacción

1. Pellets:

el combustible son en realidad pequeños cilindros de biomasa adquiridos en sacos de 15 kilos. El kilovatio hora sale a unos cuatro euros y medio. La ventaja estriba en el precio y en su carácter sostenible. El problema reside en que se necesita espacio para almacenarlo y en que el usuario debe cargar la tolva de la caldera.

2. Bomba de calor:

resulta de alta eficiencia. Por cada kilovatio hora eléctrico consumido, se consigue hasta un mínimo de tres térmicos, por lo que este sale a unos cinco euros. Existen tres tipos de sistemas de bomba de calor:

– Bomba de calor aire-agua: en ella se extrae calor del exterior y se transmite al interior a    través de un circuito de calefacción por agua.

– Bombas de calor agua-agua: el calor proviene de un embalse de agua y calienta o enfría el circuito de calefacción.

– Bomba de calor aire-aire: la energía se saca del aire exterior, transmitida al interior en forma de aire.

3. Gas natural:

resulta menos eficiente que la bomba de calor, pero, al ser más barato que la electricidad, el precio resulta similar. La carga se realiza automáticamente, ya que el gas viaja a través de una tubería regulada por una llave de paso y la temperatura se regula a placer. En la actualidad es la más demandada, pero los precios no dejan de subir.

4. Gasóleo:

conlleva un alto precio. Además, debe almacenarse y recargar el depósito manualmente.Su ventaja, no obstante, se encuentra en que puede utilizarse en poblaciones sin redes de gas o en las que los elevados consumos previstos desaconsejen sistemas de calefacción eléctricos. El kilovatio hora sale a entre 8 y 10 euros, en función de las constantes fluctuaciones del precio del combustible, ya que sube bastante en invierno. Además, resulta sucio y de engorroso manejo.

5. Radiadores eléctricos:

resultan muy fáciles de instalar, pero su mantenimiento es elevado. Funcionan con una resistencia ubicada dentro del radiador, la cual eleva la temperatura del fluido que transmite el calor a la carcasa encargada de caldear la estancia. Sin embargo, el kilovatio hora alcanza los 15 euros. Con todo, resulta ideal para segundas viviendas donde necesitemos un sistema con rápida capacidad de respuesta, sin la necesidad de almacenar combustibles.

6. Acumuladores de calor:

un radiador eléctrico que calienta un elemento interior térmico acumulativo descarga calor paulatinamente durante el día. Consume, no obstante, un 50 % menos que un radiador eléctrico al uso y resulta un sistema realmente limpio. La desventaja, sin embargo, es que dependemos del coste de la electricidad más que con otros sistemas, puesto que el consumo de energía se muestra continuo. No podemos regular la producción de calor durante el día porque la carga se hace durante la noche anterior y la inversión inicial resulta también elevada.

7. Calderas de carbón y leña:

suponen un clásico, que vuelve gracias a los bajos precios de los combustibles y a su extraordinaria versatilidad, dado que funcionan con diferentes elementos orgánicos. El problema reside en su ineficiencia y a que obliga a disponer de muchísimo espacio para almacenar combustibles, algunos de ellos de engorroso manejo y difíciles de encontrar. A pesar de ello, en muchas zonas rurales han vuelto a su uso.

 

Sistema de calefacción ecónomico
Nos valoras?